Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Naciones sin litoral en desarrollo requieren reformas globales para desarrollo equitativo

https://una-oic.org/wp-content/uploads/2025/08/PHOTO-2025-08-06-11-41-38.jpg

Con la asistencia de importantes líderes internacionales y mandatarios, la ciudad de Awaza, en Turkmenistán, se transformó en el centro de la discusión mundial sobre la igualdad en el progreso económico. La Tercera Conferencia de las Naciones Unidas para Países en Desarrollo sin Litoral comenzó con un mensaje inequívoco: es crucial eliminar los obstáculos estructurales que dejan a estas naciones fuera del avance sostenible y del comercio global.

La cita busca consolidar compromisos concretos que permitan avanzar hacia un modelo económico global más justo, donde la ubicación geográfica no determine el destino de un país. La conferencia también marca el inicio formal del Programa de Acción de Awaza, una hoja de ruta para la próxima década que pone en el centro a los 32 países en desarrollo sin acceso directo al mar.

Desigualdades en un mundo globalizado

Actualmente, los países sin litoral en desarrollo agrupan a más de 500 millones de personas distribuidas en África, Asia, Europa y América Latina. Bolivia y Paraguay representan a la región latinoamericana en esta categoría. A pesar de su considerable población, estas naciones tienen una participación económica mundial extremadamente limitada, aportando apenas el 1% del comercio y la producción global.

El desafío más importante para estas naciones es su separación geográfica de las rutas marítimas, lo cual conlleva elevados costos de transporte, complicaciones en logística, procedimientos aduaneros complejos y una gran dependencia de los países vecinos para llegar a mercados internacionales. Esta situación restringe su competitividad y ralentiza su desarrollo económico.

Además, está aumentando la tensión económica. Los niveles de deuda externa han llegado a un punto crítico, afectando los fondos destinados al progreso social y al desarrollo de infraestructura. Esta circunstancia ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema financiero global, que a menudo establece condiciones limitantes y poco adecuadas a las circunstancias de estos países.

El Proyecto de Acción de Awaza: una renovada perspectiva de colaboración

En respuesta a estos desafíos, el Programa de Acción de Awaza establece cuatro ejes estratégicos con los que se busca promover un desarrollo más inclusivo y resiliente:

Transformación económica y digital

La apuesta por industrias con valor agregado, la innovación local y la expansión de la conectividad digital se plantea como un pilar para diversificar las economías sin litoral. Cerrar la brecha tecnológica permitirá a estas naciones integrarse de manera más eficiente en los mercados globales y aumentar su competitividad.

Conectividad y comercio regional

La modernización de las infraestructuras de transporte, como ferrocarriles, carreteras y aduanas, es considerada esencial para reducir los costos logísticos y facilitar la integración en cadenas de valor internacionales. Además, se plantea la necesidad de acuerdos comerciales regionales que simplifiquen el tránsito de mercancías y fortalezcan los vínculos económicos entre países vecinos.

Resiliencia climática

La exposición de estas naciones a eventos climáticos extremos demanda una acción conjunta. El Proyecto sugiere aumentar el financiamiento para la adaptación al cambio climático y asegurar el acceso a tecnologías limpias, lo cual facilitaría una transición ecológica justa y sostenible.

Reforma financiera global

La revisión de las condiciones actuales de financiamiento es uno de los puntos más urgentes. El acceso limitado a inversiones climáticas, los altos costos del crédito y las restricciones para recibir financiamiento concesional han limitado las posibilidades de crecimiento. Se plantea una transformación de los mecanismos multilaterales que garantice justicia económica y equidad en el acceso a recursos.

Avanzando hacia un crecimiento sin límites excluyentes

La Conferencia de Awaza representa un momento crucial para visibilizar las demandas de los países sin litoral, que históricamente han sido marginados en los procesos de toma de decisiones globales. La propuesta de convertir sus fronteras geográficas en puentes de cooperación se consolida como un llamado a la acción para gobiernos, organismos internacionales y actores del sector privado.

El logro de estos países no es solamente un requisito de equidad, sino además una condición necesaria para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Colocarlos en el corazón de la agenda internacional conlleva aceptar que un progreso realmente inclusivo se alcanza únicamente al asegurar oportunidades justas para todas las naciones, sin importar su localización.

Con el Programa de Acción de Awaza en marcha, el camino hacia un crecimiento compartido y sostenible para los países sin litoral queda trazado. Resta ahora transformar los compromisos en acciones concretas que cierren brechas históricas y promuevan un sistema global más solidario y eficaz.

Por Sophia Reynolds

También te puede gustar