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Captura de Carbono en 2024: ¿Qué Hay de Nuevo para Industrias Intensivas?

¿Qué tendencias emergen en captura de carbono para industrias difíciles de descarbonizar?

Las industrias difíciles de descarbonizar, como el cemento, el acero, la química pesada, el refino y algunos segmentos del transporte, concentran una parte significativa de las emisiones globales debido a reacciones químicas inherentes a sus procesos y al uso intensivo de energía. En este contexto, la captura de carbono emerge como un conjunto de soluciones clave para reducir emisiones sin comprometer la producción. En los últimos años se observan tendencias claras que combinan avances tecnológicos, nuevos modelos de negocio y marcos regulatorios más favorables.

Desarrollo progresivo de las tecnologías de captura en origen

Una tendencia clave consiste en perfeccionar la captura justo en el punto donde se generan las emisiones, y en las plantas de cemento y acero ya se están incorporando sistemas más avanzados que permiten separar el dióxido de carbono presente en los gases de combustión o de proceso de manera más eficiente.

Principales innovaciones tecnológicas:

  • Empleo de disolventes y compuestos sólidos de última generación que ofrecen mayor selectividad y requieren menos energía.
  • Incorporación de la captura dentro del propio esquema del proceso industrial, en vez de sumarla como fase posterior.
  • Uso de membranas y ciclos térmicos perfeccionados que disminuyen los costos de operación.

En el sector del cemento, por ejemplo, plantas piloto han alcanzado tasas de captura que superan el 90 por ciento, mientras el costo por tonelada capturada ha ido disminuyendo de forma constante.

La mineralización junto con el almacenamiento geológico se presentan como alternativas perdurables

Otra tendencia relevante es el impulso de la mineralización del carbono, que convierte el dióxido de carbono en compuestos minerales estables. Este enfoque resulta especialmente atractivo para industrias con acceso a residuos ricos en calcio o magnesio.

A la vez, el almacenamiento geológico en formaciones profundas está obteniendo una creciente aprobación social y regulatoria, favorecida por una evaluación más detallada de los riesgos y por sistemas de monitoreo constante. Países con amplia experiencia en almacenamiento subterráneo han demostrado que millones de toneladas pueden permanecer confinadas durante décadas sin que se detecten fugas.

Uso del carbono capturado en productos industriales

El aprovechamiento del carbono capturado como materia prima está creciendo, sobre todo cuando se combina con electricidad de origen renovable. Esta tendencia reduce la necesidad de almacenamiento y genera ingresos adicionales.

Aplicaciones en crecimiento continuo:

  • Producción de combustibles sintéticos para aviación y transporte marítimo.
  • Fabricación de materiales de construcción con huella de carbono reducida.
  • Síntesis de productos químicos básicos, como metanol y polímeros.

Aunque el volumen reutilizado aún es menor que el total capturado, se espera un crecimiento sostenido conforme bajen los costos de energía limpia.

Captura directa del aire como complemento estratégico

La captura directa del aire, encargada de retirar dióxido de carbono presente en la atmósfera, empieza a consolidarse como una opción complementaria para aquellos sectores donde persisten emisiones que no pueden eliminarse por completo. Aunque actualmente su costo supera al de la captura realizada en el punto de origen, los progresos en materiales adsorbentes y la creciente estandarización de módulos están impulsando con rapidez su desarrollo industrial.

Cuando se combina con el almacenamiento geológico o la mineralización, esta alternativa hace posible compensar aquellas emisiones que no es viable eliminar por otras vías.

Infraestructura compartida y economías de escala

Un avance relevante consiste en crear infraestructuras compartidas destinadas al transporte y al almacenamiento del carbono capturado; al contar con redes de ductos, instalaciones de compresión y áreas de depósito comunes, se disminuyen los costos y se facilita que plantas de tamaño medio puedan incorporarse.

Este enfoque colectivo está siendo apoyado por políticas públicas que reconocen la captura de carbono como infraestructura estratégica, similar a la energética o la de transporte.

Financiación, regulación y señales de mercado

Las tendencias tecnológicas avanzan de la mano de nuevos instrumentos económicos. Mecanismos como contratos de largo plazo, precios mínimos garantizados al carbono evitado y mercados de certificados están dando previsibilidad a las inversiones.

Las regulaciones más rigurosas sobre las emisiones industriales y las metas climáticas de medio plazo están impulsando con mayor rapidez su implementación, en especial en zonas donde las industrias exportadoras deben responder a demandas ambientales cada vez más estrictas.

Una transformación gradual pero decisiva

La captura de carbono para industrias difíciles de descarbonizar ya no se percibe como una solución experimental, sino como un pilar complementario a la eficiencia, la electrificación y el uso de energías limpias. La convergencia entre innovación tecnológica, cooperación industrial y políticas estables está marcando una trayectoria en la que reducir emisiones profundas se vuelve técnicamente viable y económicamente más accesible. En ese equilibrio dinámico, la captura de carbono se consolida como una herramienta de transición que redefine la forma en que estos sectores afrontan su futuro climático.

Por Sophia Reynolds

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